martes, 3 de julio de 2007

¿Por qué voy al gimnasio?


Tengo mil razones para ir al gimnasio y hasta ahora ninguna me convence. La gente me pregunta si es que me gusta el deporte y todo eso, y yo siempre respondo que no, que preferiría estar aplastado frente a la tele comiendo Doritos, entonces la gente que me preguntó eso se rompe la cabeza y no me entiende y yo tengo que dar la eterna explicación que tampoco nadie entiende: “voy al gimnasio para bajar la guata”, y ahí sí que quemaron porque me miran de arriba abajo y me dicen ya con cierto fastidio y principios de histeria: “pero si no tienes nada de guata!!!” y pues guata chelera no tengo, pero aún hay un ligero rollo de grasa que debe desaparecer a punta de dietas y sin descuidar las abdominales, porque una panza flácida se convierte en guata chelera en un par de fines de semana en los bares de Miraflores, pero es justo cuando escucho el comentario anterior que tengo que salir con algo más convincente, científicamente hablando, y ahí suelo decir algo que nadie se lo cree pero que los deja ya sin ánimos de seguir preguntando: “voy al gimnasio por salud” (plop!). Nadie va al gimnasio por salud, eso es mentira!!! OK… nadie de mi edad va al gimnasio por salud, eso es mentira!!! No puedo decirle a mi vieja que voy al gimnasio porque quiero estar bien rico y provocar a que todo el mundo quiera revolcarse conmigo, por ejemplo.

Como sea, ir al gimnasio es un verdadero sacrificio.

No solamente se trata de sacarse la mierda con las máquinas y sudar como chancho, sino que también viene una serie de restricciones que le quitan todo lo bonito a la vida, restricciones como las dietas, los horarios, etc.

Ya que hablábamos de Doritos… ¿tienes idea desde hace cuánto no me empujo una bolsa de a kilo? Hace AÑOS!!!

Ir al gimnasio es, por ejemplo, pasar por la pastelería y ver una de esas tortas con su decorado hipnótico que te dice “CÓMEME!” y tener que pasar de largo, recordando tiempos aquellos en que pasabas por la pastelería y veías una de esas tortas con su decorado hipnótico que te decía “CÓMEME!” y tenías que pasar de largo porque no tenías ni un sol en el bolsillo.

Si hablamos solamente de tiempo:
  • Ir al gimnasio es pasar menos tiempo prostituyéndome en la red.
  • Ir al gimnasio es pasar menos tiempo enviciado con la PSP jugando Puzzle Quest.
  • Ir al gimnasio es pasar menos tiempo prendido de la tele viendo la serie de culto del momento.
Y ya llevo bastante tiempo yendo al gimnasio…

Y solo quiero escuchar que alguien me diga: “oye JuanCa, qué bien estás!”

lunes, 2 de julio de 2007

Fin de semana largo

En la empresa donde trabajo “fin de semana largo” tiene otro significado: medio día menos que los verdaderos fines de semana largos. O sea, se tiene que venir a trabajar hasta la 1:00pm del primer día en que el común de los mortales empieza su fin de semana largo.

Mi finde comenzó el viernes 29 de junio a la 1:00pm, día perdido. ¿Por qué? Porque a pesar de trabajar medio día uno llega cansado a casa y en mi caso particular no me da ganas de salir ni a la esquina, aparte que estuve con gastritis. Así que ese día me la pasé bajando música.

El sábado pude levantarme tarde (7:00am) por primera vez en mucho tiempo, desayuné rápido y me metí en la cama de nuevo. Cogí la PSP y me puse a jugar Puzzle Quest, con los audífonos para no hacer bulla y con la luz apagada, eso es vida!!! La PC seguía encendida porque la dejé bajando música toda la noche, así que al rato la apagué, dejé la PSP y me puse a leer el pinche libro de leyendas urbanas que hasta ahora no termino, pero al menos avancé buena parte.

Me la pasé todo el día en pijama, como si estuviera enfermo.

No me sentía enfermo, ese día me sentía el hombre más feo del mundo. Sin depre ni nada, solo me sentía feo, no me gustaba cuando me miraba al espejo o cuando veía mi reflejo en el monitor de la PC. Es cierto que necesitaba una buena afeitada desde hace días, aparte de un corte de pelo que ya me tocaba… pero es que ni con eso.

Me sentí tan feo que cancelé una cita revolcona. Grave, no?

En realidad cambié la cita por una reunión chupística en casa de Alfonso, es que necesitaba pegarme una tranca de esas bravas. Así que salí de casa bien bañado y afeitado pero con el pelo largo y tomé un taxi hasta Ripley de Miraflores para cortarme el pelo en Specchi. Me atendió una chica nueva porque el que siempre me corta no estaba, así que entré en pánico porque con el pelo soy algo así como con la PSP: no quiero que nadie lo toque. Pero no me quejo, la chica me cortó el pelo tal como se lo pedí, incluso el corte me arregló un poco la cara y me dio un poco más de confianza salir a la calle. Así que me embarqué rumbo a la casa de Alfonso.

Fuimos a comprar chelas a Plaza Vea, mientras cruzábamos el parque Alfonso me buscaba conversación y yo respondía con monosílabos, es que tenía varias cosas en la cabeza y cuando tengo algo en la cabeza le doy mil vueltas y por más que quiero olvidar el asunto lo único que consigo es meterme más en ello. Entonces la situación fue un poco incómoda, pero al rato ya estábamos hablando como gente, tanto así que el camino de regreso me pareció muy familiar, como si todo fuera igual que antes. En ese momento me deprimí.

Y lo único que quise esa noche fue emborracharme hasta perder el conocimiento, que por poco lo logré.

Llegó Christian, luego Willy, y luego un batallón de gente que yo no conocía, así que le entré al trago con más ganas. En algún momento de la noche empezaron a jugar “Yo nunca”, y la gente hablaba huevadas y me aburrí de alma y le entré al trago con más ganas todavía.

Dicen que en algún momento abrí la boca y dije huecada y media y que debería medirme para no caer mal…

No me interesa caer mal, he lidiado con eso toda mi vida.

¿Qué es más importante: caer bien a la gente o ser auténtico?

Yo solo trato de ser como soy, intento aparentar lo menos posible. A muy pocos les gusto así, esos pocos son mis amigos. Mis amigos nunca me han dicho que me mida la lengua, nunca me han recriminado por mi forma de ser. Ni yo a ellos. A algunos les he dicho las cosas que me joden de ellos, pero en ningún momento les he dicho que “cambien”, no me interesa que cambien, igual van a ser mis amigos y los acepto con todas sus cosas, aunque me jodan la vida. No todo es felicidad entre amigos, y es ahí donde está lo más paradójico e interesante de tener amigos.

Llegué a casa porque Christian me dejó ahí con el taxi. Por cierto, Christian si alguna vez lees esto espero que el párrafo de arriba explique un poco lo de aquella vez en que te dije diez razones para odiarte, en realidad no te odio, en realidad me caes bien salvo esas diez razones, pero en ningún momento te he dicho que cambies, verdad???

Y el domingo me levanté a la 1:30pm, con una resaca de esas que te duele hasta el alma y no te la quitas con nada. Pero igual tuve que levantarme porque era la despedida de mi prima que se va a España, así que me metí a la ducha y me cambié tratando de verme lo mejor posible y no sentirme tan feo como el sábado. Felizmente mi prima vive cruzando la pista, así que no estuve en apuros.

La reunión salió bonita, lo único malo fue que almorzamos como a las 4:00pm y yo ni siquiera había desayunado.

Voy a extrañar a mi prima, no nos veíamos siempre pero recuerdo cuando éramos niños, cuando jugábamos en casa o en la de ella, y todo lo que encierra el hecho de habernos criado juntos. Aunque quizá yo también me vaya para allá.

En la noche mi hermana logró sacarle “dulcecitos” a mi viejo, o sea que lo convenció para que nos lleve a tragar dulces. Así que por primera vez en mucho tiempo salí de noche con mis viejos y mi hermana en el carro, rumbo a Magdalena. La dulcería no me gustó mucho y no tenía buenos dulces, pero no me importó, solo quería disfrutar de ese momento fuera de casa.

Ya de regreso puse mis cosas en orden para el lunes, hice el maletín para el gimnasio (que por cierto, la evaluación física dio como resultado que aumenté dos centímetros de panza), y me fui a acostar escuchando música, como hago siempre.

Busqué en el iPod un disco de Erasure, el Nightbird. A mi parecer es un buen disco de pop, no es estridente ni eufórico, es más bien ligero y relajado, a mi me gusta mucho, me ayuda a cerrar los ojos y dormir. Hace tiempo que no lo escuchaba, e inevitablemente me trajo recuerdos de Ilo, me hizo recordar las pocas cosas bonitas de allá, me hizo recordar los findes que no había nada qué hacer y cogía el discman, me tiraba en la cama y escuchaba el disco de principio a fin, con las luces apagadas.

Y me quedaba dormido hasta el día siguiente.

miércoles, 27 de junio de 2007

Evaluación física

Hoy me toca evaluación física en el gimnasio, se trata de una serie de mediciones para saber qué tan cerdo estás y qué tan mal te tienen que tratar durante el próximo mes para que bajes de peso. Felizmente yo ya no estoy entre ese grupo de gente, ahora soy de los que quieren subir de peso pero sin mondongo pes, o sea sin aumentar la panza. Leí en la revista de Energym (plop!) que para una persona como yo (alto, delgado y que busca reducir panza a toda costa) recomendaban alternar ejercicios aeróbicos con la sacada de mierda en las máquinas, además de dejar de tragar basura rica en azúcares refinados y grasas.

Así que he estado a dieta rigurosa desde hace bastante tiempo, aunque a veces no he podido ser tan constante y me he atracado con dos toneladas de turrón de doña pepa que para mi surte el mismo efecto que cuando me empujo dos toneladas de semifreddo de pistaccio en Laritza, o sea genero endorfinas que da miedo y me pongo eufórico y con ganas de encamarme con medio Lima.

He estado cuidando la dieta hasta hace un rato, que me entró un hambre de esas que parecen dos, y juntado con su frío más que está haciendo (maldito frío limeño!!!) pues tuve que salir disparado donde la tía de en medio de la avenida (porque la tía de la esquina ya fue desalojada con todo y cría) a comprar un paquete jumbo de Nik, esos waffers que cuestan caro y traen poquito, todo porque no había ni jamón ni queso en casa para hacerme un par de “sánguchedes” (como diría Don Ramón). Espero que no me crezca la guata en un día, supuestamente debería haber bajado esas medidas.

A veces salgo desmoralizado de la evaluación física, una vez pensaba que había reducido harto la panza, entonces el instructor me midió y todo, y vimos la “evolución” en la PC donde tiene guardado mi historial de medidas, y resultó que me había crecido la panza como cinco centímetros!!! Esa vez me fui a la mierda emocionalmente y maldije los dos kilos de chocolate que trajo mi tío cuando vino de USA y que me empujé de una sola sentada.

Es que toda la vida he sido de esos a los que les gusta el dulce. Cuando era chibolo creía que el almuerzo perfecto sería así:


  • Entrada: galletas de vainilla bañadas en chocolate
  • Segundo: torta selva negra
  • Postre: helado de chocolate
  • Refresco: cocacola para todos

Claro que ahora con las justas puedo ver esos dulces que antes me volvían loco, porque me vengo en náuseas, ahora cada vez que veo el relleno de crema de las galletas Casino en realidad no veo eso, sino la pantallita LCD del medidor de grasa corporal con los numeritos indicando 20%. Es que le tengo terror a esa cifra, es como si nunca hubiera pisado el gimnasio en toda mi vida. Felizmente me he mantenido hasta ahora por debajo, pero cuando recién empecé estaba en 22% (cerdo!).

No sé cómo es que hay gente que dice: “no, yo no soy mucho de dulces, soy más de salados”, y le entran a las grasas que da miedo. Es que yo no preferiría un pollo a la brasa entero con todo y rabadilla a una torta tres leches, por ejemplo. Claro que el pollo es más consistente y todo lo que quieras, pero es que… no sé, quizá sea la situación, a veces uno quiere llenarse la panza de grasa frita y otras veces uno quiere sentirse el ser más querido del universo.

Un amigo me contó que había engordado cuando trabajaba en un banco, porque todo el día se la pasaba tragando pan con huevo de la tía pan con huevo que tenía su puesto en la puerta del banco. Se empujaba fácil ocho panes diarios, puta así quién no engorda pues!!! Yo en cambio, si fuera uno de esos que saben que pueden gastar su plata en huevadas, me estaría comprando chocolates y galletas y harto azúcar, pero lo que me detiene es el hecho de querer tener forma humana.

Entonces… ya les contaré luego cómo me fue, deséenme suerte.

lunes, 25 de junio de 2007

Mi tía vende Natura

Tengo una tía que vende los productos de Natura y cada mes nos envía un correo a toda la family y amigos ofreciendo novedades. Este mes sacaron la línea de cremas de guaraná y pues me he cagado de la risa con el marketing de mi tía (cito textualmente):

[…] Les explico un poquito respecto a las bondades del Guaraná. Tiene propiedades energéticas y estimulantes. Las tribus indígenas lo utilizaban para tener más vitalidad y fuerza durante las guerras y cazas. En la región Maués en Brasil desde hace 27 años se celebran tres días la fiesta del Guaraná. La eficacia de este pequeño fruto se comprobó de varias maneras como medicina, y es usado para combatir el agotamiento físico y mental.

Finalmente cuenta la leyenda que Cerecaporanga, la india maué más bonita, se enamoró del miembro de una tribu enemiga. Sus hermanos estaban en contra de la unión, así que la pareja tuvo que huir. Toda la tribu fue detrás de la india, que temiendo lo que podrían hacerle a su amado, pidió a Tupa (dios de los indígenas) que tuviera compasión de los dos y no dejara que los separaran. Tupa entonces mandó un rayo de los cielos y mató a la pareja. De los ojos de Cerecaporanga brotó una planta a la cual llamaron guaraná que significa: parecido a los ojos humanos.

No les parece linda la historia. Disfruten de la fragancia de lanzamiento a muy buenos precios. […]

Díganme si eso no es marketing!!!

Yo también quisiera morir fulminado por un rayo al lado del amor de mi vida, y que de mi cadáver putrefacto nazca una planta tropical que se alimente con la materia descompuesta de mis vísceras… no les parece tierno???

Dos años sin humo

Esta vez no tengo la menor idea de lo que voy a escribir (por siaca, el título de la entrada siempre lo pongo al final), pero es que hoy me ha dado ganas de escribir.

Este finde ha sido uno de los más movidos que he tenido en años, como que he aprovechado cada minuto (del sábado, el domingo no hice ni mierda). Aproveché la tarde para ir a comprar los putos DVDs a Wilson, que hace tiempo necesitaba sacar información de la PC, la pobre ya no tenía espacio ni para un alfiler. Es cierto que si mi papá no me llevaba pues me quedaba encerrado en casa, como he venido haciendo ya hace varios findes, pero el milagro tuvo lugar porque mi mamá tenía que ir a visitar a su tía que está enferma en el centro, y de paso dejábamos a mi hermana donde la China para su sesión de tortura dental. A la hora de salir, mi mamá le dice a mi hermana que tiene que regresar a casa sola porque yo me iba a hacer compras con mi papá, y la cojuda hizo un escándalo tipo berrinche de niño que me cagué de la risa, tremenda viejonaza y no quería caminar una cuadra desde el consultorio de la China para tomar un carro. Mi mamá se puso más histérica que de costumbre y al final mi papá se ofreció a recogerla.

Mientras tanto dejé bajando la discografía entera de Natacha Atlas. Esta flaca es algo así como la Madonna de medio oriente, es belga pero su viejo es judío marroquí y vivió de chibola en un barrio de inmigrantes marroquíes allá en Bélgica. Y yo soy un fanboy de ella así como esos extremistas que piensan que Cher es D¡os y le rezan, pero en árabe.

Regresé a casa como a las 6:30pm después de haber buscado estacionamiento como dos horas en el centro de Lima para hacer solo una compra de cinco minutos, y después de haber hecho algunas compras en el Metro de San Miguel. Todavía no terminaba de descargar Natacha Atlas pero me puse a quemar DVDs como loco y al final mi PC pudo respirar de nuevo.

Ya había quedado en la noche para salir a tomar unos tragos con el Robinson, pero estuve coordinando antes un encontrón bravo con alguien que no conocía, así que quedé con Robinson para vernos un rato más tarde. Su sugerencia para el título de esta entrada fue: “Planté a mi amigo por un polvo”. No te planté, no jodas! Sólo te hice esperar un rato.

Claro que haciendo un checksum podría decir que mejor me hubiera ido a chupar como salvaje con el Robinson… es que eso de tirar con alguien que no manyo… pues… creo que no sirvo para eso. O no sé, quizá sólo tuve que escoger mejor. El hecho es que no me gustó. Todo fue sumamente frío y rápido y sin ganas y no lo volveré a hacer.

Tal parece que Albazos se ha convertido sin querer en mi nuevo antro chupístico, y no sé qué pasó este finde pero es que estaba lleno (Albazos siempre está vacío, tanto que da pena) de gente no tan fea. La cosa es que el Robinson comenzó a hablar de su nuevo amor y no había quien lo pare, ¿así se pone uno cuando está enamorado?, si es así yo nunca he estado realmente enamorado entonces, pero creo que me gustaría mucho perder la cabeza por alguien de esa forma. Al rato llegó un amigo suyo, un belga antipático con cara de antipático y una actitud de lo más antipática que me odió así de entrada, y es que yo de odios gratuitos ya estoy más que curtido, así que ni me molesté ni nada. Lo único que me molestó es que fumaban como salvajes y terminé con la ropa oliendo a burdel turco.

Hablando de fumar… me había olvidado que el 20 de junio fue una fecha muy especial para mi, ese día cumplí dos años de haber dejado de fumar. Yeah!!! Por si no lo sabían, el 20 de junio del 2005, poco tiempo antes de regresar de Ilo dejé de fumar para siempre, después de diez años de haberme reventado los pulmones con alquitrán y envenenado mi sangre con nicotina. Ahora que lo he recordado merezco celebrar!!! Otro motivo para celebrar es que ese día empecé a escribir en el espacio msn (por aquél entonces se llamaba así, creo…), y como he trasladado todas las entradas a este blog desde ese día pues es como si llevase dos años bloggeando, aunque no de manera continua, ya saben que a veces no tengo tiempo para escribir y a veces me excedo y desaparezco… pero qué chucha, igual no hay lectores, jajaja!!!

Invitaría a todo el mundo a celebrar en algún antro de esos donde la chela corre que da miedo, pero es que no existe “todo el mundo”, sino tendría cientos de comentarios. Así que se la perdieron.

Ya escribiré luego algo más consistente cuando se me ocurra algún tema en particular.

Aquí les dejo un enlace para que se entretengan :)

viernes, 22 de junio de 2007

Turn loose the swans

Sabía que siempre pasaba así, pero me da risa ver que soy yo el protagonista.

Uno desde pequeño escucha dos frases que parecen regir el comportamiento humano: “todos tienen derecho a cambiar” y “todos vuelven”.

Recuerdo cuando estaba terminando el colegio, los últimos tres años, la música era un medio por el cual podía escapar a tanta opresión en casa y tanta represión en clases, solo ponía una cinta en el Walkman, me colocaba los audífonos y cerraba los ojos, y me sentía como un miembro más de la banda tocando en un concierto con un mar de público.

Por aquél entonces lo que más sonaba era Nirvana y Pearl Jam, y todas esas bandas de los 90’s que son geniales. Aparte de eso también escuchaba hardcore y punk, mi banda favorita era Bad Religión, también Rancid (ese disco Let’s go fue más que impresionante), me metí de lleno al punk, buscaba en las tiendas los discos de aquellas bandas de los 70’s, es más, si el disco venía con una etiqueta que dijera “punk” lo compraba sin pensarlo dos veces.

Pero en cierto momento algo se torció.

Y de un momento a otro me vi sepultado por cientos de discos con portada negra y nombres en letra sangrante e idioma impronunciable. Para algunas culturas, el simple hecho de mencionar algunas de esas bandas ya es blasfemia. Pues sí, de un momento a otro me convertí en el principal consumidor de death metal de Galerías Brasil. ¿Qué pasó? No sé.

Llegó un momento en que ya todo me sonaba igual: guitarras aporreadas a velocidad sobrenatural, ruido excesivo, letras asquerosas interpretadas por pelucones lacios del norte de Europa. Se tenía que cantar como si se estuviera vomitando o ladrando, sino no era death metal.

Entonces busqué otras alternativas, algo que saliera de lo convencional, y lo encontré. Existe una variante del death metal llamada doom. El doom podía ser tan bullicioso como el death metal, con la misma voz vomitiva, con la única diferencia de que era lento. Eso me llamó mucho la atención, y más aún cuando descubrí el uso de violines y teclado!!! Las letras ya no hablaban de enfermedades y cuerpos putrefactos ni adoraban a Satanás, sino que eran super-depresivas, inducían al suicidio, a hacerse daño. Creo que esas letras contribuyeron de cierta forma a mi manera de ser, a mis ganas de estar siempre solo, con las luces apagadas, sin ánimos de nada. Genial.

Y se acabaron los 90’s.

Yo ya había ingresado a la universidad, había hecho algunos amigos, y mi forma de ser ya quedaba un poco desfasada, era hora de cambiar. Me volví una persona alegre, al menos eso era lo que le mostraba a la gente, aprendí a sonreír, a conversar, a hacer cosas de mi edad. Para ese entonces, las cintas de doom habían quedado en lo más profundo de mi cajón de música, y fueron reemplazadas por las aburridas bandas del nuevo milenio, que también suenan todas iguales.

Hasta que tuvo lugar el boom de la música electrónica y fue lo que me abrió las puertas al pop, género antes vetado en mi colección de música, y terminé escuchando todo lo que pusieran en la radio y estuviera de moda. No niego el haber encontrado música muy buena, pero digamos que… no era del todo yo.

Desde que compré el iPod he estado buscando con qué llenarlo, mis 200 discos no fueron suficientes ni para llenar la tercera parte de su disco duro, así que me entró las nostalgia y empecé a recuperar toda esa música de los 90’s que alguna vez me hicieron cerrar los ojos y dar EL concierto de toda mi imaginaria carrera artística, frente a millones de espectadores.

Y aún así sobra espacio.

Un buen día se me ocurrió buscar en Internet si existía algún torrent decente de My Dying Bride… y lo encontré!!! Ayer me decidí a descargar el segundo álbum: Turn loose the swans… fue como retroceder el tiempo, como volver a ser el verdadero yo.

Portada del disco Turn loose the swans de My Dying Bride, no apto para gente alegre.

lunes, 18 de junio de 2007

Tercer plantón y juerga brava en Albazos

Algún aura de mala suerte debe haberse apoderado de mi, ya es la tercera vez que me plantan! Por lo menos esta vez tuvieron la decencia de avisar con anticipación, pero aún así jode pues! Sobre todo si a uno le salen con excusas tontas. Pero es que yo necesito bañarme en ruda o hacer algún ritual por el estilo para que se me vaya la mala racha. Aunque… si lo analizamos fríamente, el material de estos tres últimos plantones tampoco ha sido el mejor… o sea… no debería afectarme tanto, pero creo que más bien POR ESO es que jode, por el hecho de ser basureado por CUALQUIERA.

Sin embargo, fueron dos las razones por las que no me fui a la mierda: 1) compré periféricos para la PSP; y 2) la tremenda juerga por el cumple de la China!!!

Entonces, pasaré a explicar cada punto como en el colegio:

1) Compré periféricos para la PSP

Llegué a casa con toda la ilusión de comprar la funda y la correa para la PSP, que ya me habían dicho que las vendían en Polvos Rosados, llegué con toda la ilusión pero nadita de ganas de treparme a un carro y pegarme el viaje de una hora hasta Polvos Rosados, así que la hice larga mientras digería el almuerzo y me alcoholizaba con tres tazas de caffè corretto (café con trago). Hasta que no me quedó otra que salir de una vez porque ya se hacía tarde y quería regresar a casa antes para tener tiempo de escoger la ropa (sí, ESCOGER LA ROPA) para la juerga de más tarde.

Una vez ahí, no me fue difícil encontrar el stand de los periféricos, estaba frente a la entrada, así que de frente le pedí al tipo las cosas que quería:

  1. funda
  2. correa
  3. control remoto

Lo único que no conseguí fueron los audífonos, pero usaré los del iPod, así que no hay tanto roche. Terminada la transacción, salí de ahí contento y me trepé de nuevo a un carro para que me devuelva a casa después de otra hora más de viaje.

En el camino pasó algo sumamente extraño: se me ablandó el corazón.

Iba el carro por la avenida Angamos, entrando a Surquillo bravo, y en una de esas esquinas se trepan dos niños de esos que piden dinero porque son pobres y porque sus padres se han dedicado al alcohol y las drogas como en el video de Try, Try, Try de Smashing Pumpkins, solo que en vez de Suecia en Perú nomás. Ya OK, dejando el veneno de lado, uno de los niños llevaba un charango y una zampoña y el otro una de esas latas especialmente fabricadas para meter bulla en transporte público, y mientras se acomodaban la bestia de chofer frenó el carro y el del charango se cayó sobre mi. Me pidió disculpas y todo eso, y lo insólito es que no me molesté nadita y comprendí la situación y por primera vez en mi vida no me sentí como un maldito ser del infierno incapaz de perdonar. Así que los chibolos se pusieron a tocar una de esas canciones latinoamericanas que nadie conoce más que ellos, y terminaron vendiendo Olé Olé y hasta les compré un par. Es que… como que me dio pena, pensé: “es noche de sábado, todo el mundo sale a divertirse pero este par sale a trabajar porque sino mañana no comen, y en cambio yo me pego el viaje de una hora hasta Polvos Rosados para comprar sonseras que no necesito pero el hecho de tenerlas me hace muy feliz.” Y pues… debió ser el trago que me soplé antes de salir, porque suelo ser indolente y hasta cruel con la gente que se sube a pedir plata a los carros (recuerdo esa vez que se trepó un tipo con el discurso de la tuberculosis, salió diciendo que por culpa de la enfermedad ahora pesaba solo cuarenta kilos, y la persona con la que yo estaba hizo el comentario: “pero qué regio! y todavía te quejas!!!”, y me cagué de risa), claro que en este caso era diferente porque los chibolos estaban vendiendo, no mendigando.

Cuando llegué a casa y probé lo que había comprado, fui feliz.

2) La tremenda juerga por el cumple de la China!!!

Habíamos quedado a eso de las 10pm en Albazos, un antro medio pestilente pero con música bonita y chela barata que queda en la calle Berlín, en Miraflores. Era eso o el centro de Lima, y pues… NO.

Llegué muy temprano, aún no había llegado la China, así que le llamé:

Yo: China ya llegaste?
China: Llego en cinco minutos.
Yo: Ya, nos vemos.

Pasados los cinco minutos le volví a llamar:

Yo: China ya pasaron los cinco minutos y no veo que hayas llegado.
China: Estoy entrando por la calle del Café Café, ahorita llego.

Entonces llegó con su prima y sus amigos y entramos y la China había separado previamente un área para nosotros, le ofrecieron un trago de cortesía por ser la dueña del santo y se pidió una cerveza verde que tenía toda la pinta de material radiactivo, era probable que después de soplárselo terminase mutada en una especie de tortuga ninja o algo peor, pero no pasó nada de inmediato así que todos le entramos a manera de suicidio ritual.

La pasamos genial, genial, genial, yo me divertí mucho, la China un poco tensa porque todo salga bien y que todo el mundo se divierta, pero es que uno a veces no puede estar en todo, y menos si celebra su cumpleaños… i mean, son los amigos quienes deben preocuparse porque el dueño del santo la pase mostro, no?

Para mi estuvo más que bonito.

Cosas curiosas que sucedieron esa noche:

  1. La prima de la China se puso una casaca sobre las piernas para calentarse, me dio risa porque parecía como si se hubiera puesto una frazada y estuviera lista para quedarse jato en el sofá, yo creo que la pobre estaba recontra aburrida.
  2. El DJ nos pasó los discos para escoger las canciones, y a Susana se le ocurrió pedir Every breath you take de The Police!!!, así que cuando la pusieron la China pegó el grito al cielo: “¿Quién ha pedido esa canción?!!!” Oye Susana, no te pases pues, seguro que con esa canción aburriste a la prima de la China y por eso se puso su frazada encima.
  3. Me llamaron mis amigas de la universidad, que estaban cerca y que iban a buscarme porque hace tiempo que no nos veíamos. Entonces llegaron y me separé un rato del grupo de los amigos de la China, vinieron Sandra la serbia y Katty, que no la veía desde que sus viejos la sacaron de la Agraria por borracha. Entonces cuando llegó Ricardo se las presenté así: “ellas son mis amigas de la universidad: ella es Katty, la que se quitó y ahora es médico, y ella es Sandra, la que se quedó y todavía no termina”.
  4. Un amigo de la China, que había chupado como si fuera el dueño del santo, se quedó jatazo sobre la mesa, bien low.
  5. Los empleados de Albazos experimentaron sentimientos encontrados hacia nosotros, una mezcla de amor/odio: amor por haberles doblado el número de personas que normalmente cae en ese antro los fines de semana y por consumir más chela que en fiesta patronal, y odio porque no había cuándo nos largásemos de ahí, creo que salimos a las 6:30am del domingo.

No sé, yo la pasé genial.

El domingo me levanté a la 1pm porque ya había llegado Charo (mi hermana mayor) y mi cuñado y la sobrina, y ya casi era la hora del almuerzo. Charo nos trajo un DVD de un comediante colombiano, que el día que se lo pusieron allá en Miami se recontra-cagó de la risa, y pues… nos arrimamos toditos al cuarto de mis viejos para ver al susodicho y pues realmente fue un cague de risa!!! Hablaba de las diferentes generaciones y todos su traumas y me dio risa que Colombia se parezca tanto al Perú, y todo me parecía tan familiar, y la bruja no nos dejó una copia!!! Así que voy a empezar a buscar en Internet quién es el compare y cuando vaya por allá lo primero que haré será comprar entradas para su show.

martes, 12 de junio de 2007

Plantado por segunda vez!!!

Qué carajo tiene la gente en la cabeza??? Es que no es justo, me calientan desde el jueves y el sábado me cancelan. Ni siquiera tuve tiempo para cambiar de planes, me quedé encerrado en casa golpeándome contra las paredes de puro aburrimiento. No entiendo por qué hay personas a las que les gusta prometer y luego no tienen el valor de dar la cara para decir: “sorry, me emocioné más de la cuenta, lo dejamos ahí”. Yo sé que es yuca, yo también he intentado en algún momento irme por la tangente para no herir sentimientos más de la cuenta, pero al menos doy la cara y digo que no quiero en vez de borrarme del mapa y dejar a la otra persona ahí con las ganas.

Eso me pasa por andar mendigando sexo.

Así que toda la noche del sábado me la pasé descargando música y juegos de PSP, y jugando Puzzle Quest (este juego me tiene pegadazo!) hasta la 1am. Sí, una vez más el instinto de autodestrucción.

El domingo me desperté como a las 9am y lo primero que hice fue coger la PSP y continuar jugando Puzzle Quest, como hasta las 11am ahí echado en mi cama bien abrigado. Luego me fui a bañar y se me ocurrió afeitarme, por lo que las ojeras se me notaban más de la cuenta, y encima me vestí casi todo de verde, así que me sentí el ser más feo del universo.

Llamé a la China para ver si me acompañaba a comprar ropa y tragar semifreddo para levantar la moral, pero me canceló, que no podía y no sé qué. Decidí ir solo después de almuerzo, así que fui a prepararme un café cuando volvió a llamar y me dijo que “ya”, entonces tomé un taxi hasta su casa.

Nos trepamos a su carro, “China, hoy no estoy de humor para escuchar indie”, puso algo en castellano que no entendí y arrancamos al Jockey Plaza. Mientras, me iba contando cosas que pasaron y yo ni enterado, esas cosas que no se cuentan por msn sino en persona, para poder emplear gesticulación y todos esos recursos de los que carece el chat. Estacionamos y entramos directo a Saga.

Parece mentira, pero el hecho de ponerte un trapo y mirarte en el espejo ayuda a despejar la mente y por alguna mágica razón… te sientes bien.

Aunque la ropa no te quede!!!

Qué desgracia! No había nada bonito para ninguno, bueno sí había… pero era impagable. Así que nos fuimos con las manos vacías, pero al menos nos sirvió para distraernos un poco, para conversar, para olvidarnos de tanta tontería… terapia.

Y a mi parecer, no hay mejor terapia que aquella que incluye drogas.

Así que pasamos por el Laritza de Espinar y pedimos algo ligerito para comer afuerita sentados en la banca, mientras sentíamos el efecto del chocolate en nuestro organismo, la generación descontrolada de endorfinas, la sonrisa de placer con cada cucharada…

Chocolate: el gran invento de nuestro tiempo.

Incluso hubo una pequeña conversa sobre el amor (carajo qué filosófico!). Quise concluir contándole un artículo de la National Geographic Magazine de febrero del año pasado, en el que la autora mencionaba unos estudios científicos que llevaban a la conclusión de que el estar enamorado tenía los mismos síntomas que una enfermedad mental… De acuerdo.

Y al final hicimos un trato como en Friends: cuando tengamos 40 años, y si aún estamos solteros y abandonados… (no, no nos vamos a casar), nos mudamos juntos para criar gatitos.

Después de eso regresé a casa a almorzar porque me cagaba de hambre!

Y ese fue mi gran domingo... mejor que cualquier otro.

Quiero hacer un compromiso conmigo mismo… Es que últimamente he estado un poco desconfigurado, tratando de “estar siempre ahí” por si acaso, para otras personas que no han hecho nada para merecérselo, y pues he descuidado un poquito lo mío, mis intereses y todo eso. Y ya es hora de ponerme en vereda y sacarle provecho a todo lo que puedo hacer, y olvidarme de los demás. Así que empezaré con el gym: voy a tratar de no faltar, trataré de hacer mi rutina completa, trataré de no ver el reloj a cada rato y calcular mi tiempo (no es necesario, no tengo compromisos luego!), y pues eso conlleva a que pase menos tiempo metido en el msn sin hacer nada y otras cosas.

A veces pienso que el msn es un gran obstáculo para todo lo que me he propuesto. No niego que sea una gran ayuda para comunicarse con gente que uno no puede ver siempre, pero creo que ya es tiempo de parar la mano un poco. Como ejemplo: tengo cerca de cinco National Geographic amontonadas que hasta ahora no he abierto, y eso que aún me falta comprar la de este mes.

Necesito orden en mi vida…

lunes, 28 de mayo de 2007

La valquiria en la PSP

Para variar se malogró de nuevo mi PC. Malditos virus blaster!!! Y me pasa esto por la flojera de activar el firewall de Windows, no me costaba nada hacerlo y luego ponerme a configurar puertos y programas y todo eso, pero es que en realidad no he tenido tanto tiempo disponible la semana pasada, como regresé al gym después de una semana “sabática” (de vagancia) he estado llegando tarde a casa y lo único que quería hacer era ordenar los ISOs de PSP para grabarlos en DVD de una vez y dejen de ocupar tanto espacio, que con las justas podía respirar.

Recién me van a avisar mañana para cuándo estará lista mi PC, qué cólera!!! He tenido que entrar a Internet desde el navegador de la PSP, que resulta más lento pero navegador a fin de cuentas (confieso que al contratar Speedy pedí el router inalámbrico pensando en mi PSP que estaba por llegar de USA).

Ok, la entrada de hoy es sobre mi PSP, es que no lo puedo evitar, estoy enamorado de ese aparato!!! Es algo que me hace muy feliz, no necesito nada más en este mundo.

Tengo una manía de lo más insana: leer y releer hasta el cansancio las características técnicas de la PSP, y a veces compararlas con las de la Nintendo DS. Aquí les escribo las características técnicas de la PSP para que tengan una idea:

Unidad de Procesamiento Central: PSP CPU (dos núcleos MIPS R4000); 1~333MHz 128bits (De los cuales actualmente se usan 222 MHz para los juegos, debido a problemas con la duración de la batería)
Memoria Principal: 32MB
DRAM(interna): 4MB
Pantalla: 4,3 pulgadas, 16:9 widescreen TFT LCD
480 x 272 pixels (16.77 millones de colores)
Sonido:
Sony VME (Virtual Mobile Engine)
Motor DSP reconfigurable
166MHz - 333MHz
CÓDEC
Sonido 3D, Multi-Canal 7.1ch
ATRAC3 plus, AAC, MP3, WMA
AVC/@MP for Picture / Movie
H.264 (MPEG-4 Part 10)


Y eso es sólo lo que trae el aparato en sí, aparte compré una Memory Stick Pro Duo de Sandisk de 2Gb, y estoy pensando comprarme los audífonos y la funda. En realidad quisiera comprarme TODOS los accesorios para la PSP, sean o no de Sony, pero es que realmente hay cosas que no son muy útiles que digamos. Lo más útil que he visto es una batería de “larga duración”, o sea que le alarga la vida un 20% más (gran cosa), y es que de verdad que se necesita una batería que dure más, la que viene con el aparato se desvanece al toque.

La mejor inversión que he hecho con la PSP ha sido chancarle el firmware poniéndole uno “custom”, así puedo cargar ISOs de los juegos desde la memory stick, puedo cargar juegos de PSX (que hay algunos muy buenos, como el Castlevania Simphony Of The Night) y correr emuladores de otras consolas como NES, SNES, SEGA Genesis, Gameboy Advance (Golden Sun!!!), Neo Geo, etc.

Me pasé algunos días jugando el Legend Of Zelda: The Minish Cap de Gameboy Advance, de puro vicioso nomás, porque ya lo había terminado cuando lo emulaba en la PC, pero luego me sentí un poquito… derrochador, por haber comprado tremendo aparato para jugar esos juegos tan simples, gráficamente hablando, por supuesto. Así que empecé a jugar los ISOs de PSP sin decidirme con qué juego quedarme. Primero intenté con el Megaman Powered Up, que es una obra de arte, es demasiado bonito, pero me desanimé al poco tiempo porque leí un review del juego que decía que se trataba de un remake del mítico Megaman de NES, pero obviamente adaptado al nuevo sistema. Aún así pienso jugarlo luego… así que seguí buscando juegos y encontré uno que me tiene pegadazo: Valkyrie Profile – Lenneth.



El tema del juego está basado en la mitología escandinava, la valquiria Lenneth es la encargada de reclutar en la tierra a las almas de los guerreros que mueren en situaciones dramáticas (full telenovela), para formar un ejército que luche en Asgard en el Ragnarok. Se trata de un RPG muy bien hecho y muy interesante, así que me quedo con ese hasta que lo termine (me conformo con solo uno de los tres finales que tiene).


Lo malo de los RPG es que a veces demoran demasiado, por lo mismo que hay que ganar experiencia y conseguir un mejor equipamiento, espero que este no se torne así de aburrido. De ahí no sé con qué más seguir, tengo bastantes juegos como para no aburrirme hasta que me vuelva un vil anciano.

Me gustaría colocar aquí fotos de mi PSP, de mi jugando a la PSP, cargando la batería de mi PSP, gestionando archivos de la memory stick de mi PSP, etc., etc., etc. de mi PSP, pero mientras no tenga la PC en casa y termine de instalarle y configurarle todos los programas y gadgets que tiene el bendito aparto… pues creo que tardaré un poco. Tengo pendientes también algunas fotos de baja resolución que tomé en la planta con mi celular, ya las colgaré en entradas posteriores.

sábado, 5 de mayo de 2007

Qué miedo!

No quiero recurrir a la piratería en este blog, pero es que encontré en la web una historia de lo más creepy que quiero compartir con ustedes.

Pueden ver la historia completa pulsando aquí. La extraje del site de Kruela, espero que lo actualice pronto porque las historias están muy buenas.

Los dejo entonces y muéranse de miedo!

[...] Resulta que mi familia tiene un negocio, es un cibercafé, que es como ustedes saben, un lugar abierto al público donde se alquilan computadoras para que la gente pueda navegar por internet. El horario de atención es de 9:00 am hasta las 11:30 pm, sin embargo ese día yo estaba solo en mi casa ya que mi familia se había ido a un cumpleaños de uno de mis tíos, así que me quedé encargado del negocio familiar. En vista de que no estaba cansado ni tenía sueño, decidí no cerrar a la hora habitual sino quedarme de "amanecida", o sea atender toda la madrugada (nunca faltan noctámbulos que matan el tiempo chateando).

Esa noche no hubo nada fuera de lo común, salvo que desde las 12 am hasta las 2:30 am más o menos no llegó nadie, así que decidí cerrar el establecimiento. Justo cuando estaba cerrando las puertas llegón un hombre de unos 30 a 35 años, de cabello negro, excesivamente negro diría yo, piel muy blanca y bastante alto. Cuando lo ví quedé impresionado ya que vestía un traje blanquísimo y además era bien parecido. Tenía ojos negros (nunca había visto ojos tan negros como los de aquel señor) y una mirada bastante misteriosa. Me dijo:

- "Quisiera una máquina, por favor"

Como no estaba cansado decidí dejar abierto un rato más y le alquilé la máquina. No sé porqué, pero sentí miedo. El tipo no tenía la pinta de ser un malhechor ni nada por el estilo, pero me invadió un miedo que no sabía a que se debía. Debo decir que instantes después que entró mi único cliente el lugar fue invadido por un aroma a Iglesia (no encuentro otro término), como a lirios o jazmines, incluso se podría decir que a cementerio.

A eso de las 3:15 mas o menos el joven se levantó y se produjo entre nosotros el siguiente diálogo:

- "Sabe algo amigo, ya que usted trabaja aquí sabrá algo de computadoras ¿no?"
- Bueno, lo elemental como para reparar un máquina si se me malogra ahora mismo.
- "Por favor, tengo que entregar mañana un trabajo de suma urgencia pero mi PC se ha estropeado ¿podría ir a verla?"
- Claro déjeme su dirección e iré mañana por la mañana. - "No, tenemos que ir ahora mismo"

Esto lo dijo con tal ímpetu que me asusté. Todo este rato el no había dejado de mirarme a los ojos de una manera como si quisiera dominarme. Era tarde, yo no habría tenido ningún inconveniente en ir, me considero un tipo temerario (en parte por tener licencia para portar armas y llevar siempre conmigo una Beretta). Pero sentí mucho miedo.

- Lo siento, señor, pero ahora mismo me es imposible.

Me miró pofundamente mientras le temblaba la boca, como alguien que estaba muy enojado y a punto de estallar. Instintivamente llevé mi mano a mi bolsillo trasero para sacar el arma, cuando me dijo:

- "Ya nos veremos y vendrás conmigo"

Dicho esto, se dirigió a la puerta, la empujó y se marchó. Yo caí derrumbado sobre la silla, mientras el olor a iglesia (o a cementerio) se disipaba. Pensaba en esa experiencia tan extraña y sobre todo en eso de "Ya nos veremos y vendrás conmigo". ¿Qué era eso? Me sentí mareado, y me dispuse a cerrar. En eso llegó el guardia de seguridad de la cuadra, un tipo que anda en su bicicleta por la madrugada atento a cualquier movimiento extraño, es el típico guardia de seguridad. Fue cuando me dijo:

- Oye Wilder ¿qué señora tan extraña no?
- ¿Qué señora, Pepe? La verdad es que he estado aquí y no me he percatado de lo que pasó en la calle pero cuéntame.
- ¿Cuál calle? Te estoy hablando de la señora que entró aquí y acaba de salir como hace unos 5 minutos.

Un escalofrío recorrió mi cuello. Al cibercafé sólo había entrado el joven extraño, no señora alguna, entonces le conté lo que me había pasado. Cuando terminé él se santiguó y me contó lo que vió.

Mientras hacía su ronda frente a mi negocio, vió que se dirigía a pasos muy lentos una señora de aproximadamente unos 70 años, vestida toda de negro que parecía flotar, ya que no podía ver sus pies, y el faldón que llevaba no se movía. No le pudo ver la cara porque llevaba sus manos como si estuviera orando. Pensó en acercársele para ofrecerle su ayuda o al menos saber qué hacía por ahí a esas horas cuando algo lo detuvo. Fue como un presentimiento. La vió tocar mi puerta, me vió abrirle y hacerla pasar. Se quedó intrigado por el hecho, así que decidió quedarse a mirar qué pasaba. Cuando ya se iba a ir porque se estaba aburriendo y no parecía haber nada extraño salió la señora, del mismo modo como entró. La señora dobló la esquina y él la siguió, sin embargo cuando el dobló la esquina no vió a nadie. Supuso que debió entrar a alguna casa, sin embargo no conocía a ninguna vecina de esas características, por lo que decidió venir a preguntarme y pasó lo que ya les conté.

No sé qué pudo haber sido. Yo estaba en mis cinco sentidos lo mismo que el guardián. Además el hecho de que él vió a una señora mientras yo vi a un hombre es demasiado extraño. Nunca lo comenté con nadie hasta ahora que encontré esta página donde espero, Kruela, me puedas decir algo acerca de esto. Perdón por extenderme tanto, pero trato de describir el ambiente y todo lo que sentí pero aún así me he quedado corto. [...]